viernes, 27 de septiembre de 2019
El no me gusta...
Cuántas veces hemos escuchado a alguien cercano, amigo, familiar,... eso de no me gustan los vinos dulces, o no soy de secos e incluso no me gusta tal variedad de uva?
Habitualmente está a la orden del día, bajo mi premisa sería interesante cambiar esos conceptos y dejar gustos personales a un lado a la hora de expresar nuestra opinión sobre un vino, para centrarnos en una evaluación objetiva.
Este tipo de vino representa un buen ejemplo dentro de los de su tipo? Sería la pregunta acorde a realizar y evaluar criterios tales como equilibrio, paso por boca, intensidad, complejidad e incluso expresividad.
By Sandro Salas (@sherishvinos)
martes, 24 de septiembre de 2019
Lealtad del agua
La madera actúa vulgarmente como una ‘esponja’, en nuestro caso es interesante tener siempre las barricas llenas, ya que esto nos va a evitar posibles resumideros, salideros,... al realizar los respectivos trasiegos o rocíos propios.
El contacto con el líquido nos da la certeza de tener un poro cerrado, una madera hinchada, en su versión contraria, sacas amplias con bastante tiempo abiertas e incluso semanas conlleva a casos de madera reseca como el expuesto en el vídeo.
Intentar adelantarnos a este problema empapando bien nuestras andanas con abundante agua para evitar perdidas e incluso como hacía la ‘old school’ por ‘cuarteladas’, trabajo más metódico pero a su vez de arrumbador profesional y no de 'recachutado'.
By Sandro Salas (@sherishvinos).
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)