La relación que tiene el marco con su simbología va de la mano con la tiza, una herramienta que junto con la venencia y el catavino es binomio de franqueza.
Esto forma parte del lenguaje personal y propio de las bodegas, donde en antaño quizás no había tanta sabiduría y formación, pero si mucho conocimiento y tesón.
Jerez está continuamente renovándose, como se suele decir, 'renovarse o morir', un ejemplo del presente, que no es tan presente, son los vinos de pasto, los cuales no compiten con los jereces o generosos, todo lo contrario, implementan un plus, se relacionan o son una extensión de estos, lo cuál genera una diversidad que resulta bastante atractiva para los amantes del vino. Tanto interés presentan estos blancos de variedades autóctonas o prefiloxéricas que me reitero con estas dos fotografías donde se visualiza el interés y la importancia que ya tenían en el pasado.
¿Un presente con vistas al futuro donde volvemos al pasado?
No hay comentarios:
Publicar un comentario