viernes, 28 de febrero de 2014

Vinos Kosher


Kosher es un término hebreo que significa “puro” y comprenderemos enseguida a qué se debe esta denominación. La religión hebrea tiene sus propias reglas para la elaboración del vino. Son normas que siguen lo escrito en la Torah, y más concretamente en las leyes del Kashrut, que según la tradición fueron entregadas a Moisés en el Monte Sinaí y regulan punto por punto lo relativo a la alimentación de los judíos practicantes. De ellas proviene una serie de preceptos que, más allá de los propios consumidores judíos, atraen también hacia los vinos kosher a un número creciente de aficionados de todo el mundo, quienes los consideran una suerte de garantía de manipulación natural y rigurosa del vino.

Ser kosher, como ser biodinámico o ecológico, abre puertas, al menos en teoría, en los mercados de exportación, y eso hace que, especialmente en la última década, hayan empezado a surgir marcas procedentes de todas las grandes regiones productoras españolas avaladas por esta certificación. Desde Valdeorras hasta Yecla y desde el Priorat a Jerez.

Un vino kosher es un vino apto para el consumo de los practicantes de la religión judía, pero para lograr su certificación es necesario que, desde la cepa, su elaboración sea controlada por una persona cualificada de religión judía.






Empezando por el viñedo, éste tiene que tener, al menos, cuatro años y las cepas crecer solas. Cada siete años, el suelo debe reposar, aunque si el viñedo cambia de propietario en este periodo se puede omitir este requerimiento. Se debe realizar el último abonado orgánico dos meses antes de la vendimia.

Las uvas deben ser cuidadosamente recogidas y transportadas, pues deben llegar enteras, sanas y bien maduras. Sólo un judío puede tocar y prensar la uva para transformarla en mosto de vino y la maquinaria u objetos que entren en contacto en la elaboración del vino, habrán sido anteriormente limpiados bajo la vigilancia de un rabino.


Durante la vinificación, que debe realizarse en cubas de acero inoxidable en lugar de barricas de madera, está prohibido el uso de levaduras seleccionadas, enzimas y bacterias y sólo se puede clarificar con el mineral de arcilla Bentonita, pues otros productos de origen animal son impuros.

No está permitido que una persona que no sea judía vea el vino, por eso todo en la bodega está sellado. Ni siquiera un enólogo que pertenezca a la bodega y no sea judío puede acceder, éste dispone de una barrica para hacer su labor de seguimiento e informa al rabino de cómo se debe proceder.

Una vez embotellado el vino (en botellas nuevas), el 1% se vende en beneficio de los pobres y si el rabino considera que su elaboración ha cumplido todas las reglas, estampará el sello Kosher.

Pero ahí no termina el proceso de un vino kosher, el vino debe ser abierto y servido por un judío, pues si no, perdería su condición sagrada, pero puede ser consumido por todos, que podremos apreciar la cuidada selección y elaboración.


¿Qué es un vino Kosher?

Existen, no obstante, dos categorías: si el vino ha sido pasteurizado se califica como mevushal y puede ser manipulado por manos de gentiles, aunque desciende a una categoría de subproducto vinícola. Cuando únicamente han intervenido judíos en su elaboración se denomina passover, y se consideraapto para ser abierto en la Pascua, la más importante de las celebraciones religiosas hebreas.


sábado, 22 de febrero de 2014

Cortezas de Levaduras


En francés 'escorces'. Las cortezas de levaduras son las paredes celulares, estás estimulan eficazmente la fermentación alcohólica actuando sobre las levaduras como factor de supervivencia.
Cuando se añaden al mosto/vino, fijan por adsorción a los ácidos grasos, producidos por las mismas levaduras durante su fase de crecimiento en el mosto, destoxificando por tanto el medio. También pueden actuar fijando residuos de pesticidas y aportando nutrientes de muy alta calidad.
Su acción preventiva o curativa debe aprovecharse en las situaciones en la que se tema un desarrollo dificultoso de la fermentación alcohólica:

  • Temperaturas de fermentación elevadas.
  • Presencia de residuos de pesticidas.
  • Mal estado sanitario de la vendimia.
  • Paradas de fermentación.
  • Mosto de uva clarificado en exceso y rico en azúcares.


sábado, 8 de febrero de 2014

Anguílula





La anguílula del vinagre es un nematodo estrecho de 8 a 10 milímetros de longitud y cuerpo transparente.
Se desarrollan en los acetificadores que funcionan mucho tiempo sin ser limpiados y viven en el sedimento del vinagre sin pasteurizar, con hasta 7% de ácido acético. Si están solas, o si el micoderma se desarrolla penosamente, van constituyendo en el interior de los líquidos masas bastante potentes y aisladas.
Cuando el velo micodérmico es activo, y cubre toda la superficie de las cubas de acetificación, entonces su desarrollo se entorpece. Ello se debe a que la anguílula del vinagre representa un estorbo para la difusión del Mycoderma aceti, y viceversa, pues ambos tienen en el oxígeno el mismo elemento indispensable para la vida. Las anguílulas abandonan entonces el interior del líquido, relativamente pobre en oxígeno, y se instalan en las paredes de las vasijas, formando allí coronas gruesas y viscosas que se agitan continuamente,
disputando enérgicamente el oxígeno.
Estas anguílulas pueden variar la velocidad del proceso, pueden consumir la vieja e inactiva madre del vinagre.
Atacan la capa bacteriana y originan su hundimiento y en algunos casos estropean el vinagre. Aunque no son perjudiciales para el hombre, rebajan la calidad del vinagre desde el punto de vista estético. 



lunes, 3 de febrero de 2014

Terroir o Terruño


La palabra terroir proviene del latín terratorium, y se usa para nombrar una región geográfica bien definida, y en la cual la producción presenta una particularidad que la hace única.

El concepto de 'terroir' o terruño siempre ha estado relacionado con la personalidad y calidad de los vinos. La magia de que uvas de la misma casta, cultivadas, vinificadas y envejecidas con las mismas técnicas en zonas geográficas diferentes produzcan vinos distintos entre sí sólo se puede deber a la influencia del terruño.

Definir el término 'terroir' no es sencillo; estamos hablando de un conjunto de factores que definen y describen
la región geográfica donde está emplazado el viñedo.
 
El terruño designa la interacción de varios factores que son los que le van a dar carácter al vino ( clima, suelo, variedad e intervención del viticultor). Los siguientes factores determinan el terruño y están interrelacionados los unos con los otros, son la base y la esencia de un terruño:
 
  • Microclima.
  • Temperatura.
  • Aireación del viñedo y situación.
  • Horas de insolación.
  • Mesoclima.
  • Pluviometría.
  • Viento.
  • Temperatura.
  • Horas de insolación.
  • Humedad.
  • Macroclima.
  • Latitud y Altitud.
  • Topografía.
  • Pedología.
  • La roca madre.
  • Textura.
  • Estructura.
  • Profundidad.
  • Composición.
  • Fertilidad y Drenaje.
  • Altitud, orientación y pendiente del viñedo.
  • Subsuelo.
  • Biología.
  • Variedad.
  • Clon
  • Superficie foliar.
  • Tipo de portainjerto.
  • Las enfermedades y los medios para combatirlas.
  • La microflora y la macrofauna.